Consejos para Lidiar con el Estrés en el Mundo de Hoy
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Mientras continuamos con la Concienciación Nacional sobre el Estrés del mes de abril, es importante entender por qué el estrés de los tiempos cambiantes de hoy es diferente, y por qué muchas de las cosas que hemos probado para aliviar el estrés no parecen estar funcionando tan bien como solían hacerlo.
Es obvio para nosotros, en el Instituto de HeartMath (después de veinte años de investigar la fisiología del estrés y líderes en el campo del manejo del estrés) que la mayoría de las personas en los EE.UU. se han resignado al estrés como la nueva norma, una forma de vida no deseada, pero necesaria.
Es por eso que el estrés de hoy es más persistente, debido al estilo de vida acelerado y al cambio constante. El estrés de hoy es a menudo una consecuencia de la sobrecarga mental y emocional, y la incertidumbre sobre el futuro. El estrés es la manera en que nuestro cuerpo nos señala que estamos fuera de balance y propensos a tomar malas decisiones o a comprometer nuestra salud física, mental y emocional.
Los efectos del estrés de hoy
Hasta el cambio de milenio, el estrés se considera un problema importante sólo después de una crisis en la vida. Pero el estrés de los tiempos actuales no es del tipo causado por un único incidente, que sigue naturalmente después de un traumatismo, enfermedad, ejecución hipotecaria, despido laboral, divorcio, muerte de un ser querido u otro gran evento en la vida.
La vida cotidiana, antes del cambio de milenio, también fue diferente para la mayoría de nosotros. Solíamos tener más tiempo entre los eventos, como comer, dormir, trabajar, pasar tiempo con la familia y aficiones. Teníamos tiempo para descansar y recuperarnos del estrés. Podíamos ir de vacaciones y no preocuparnos por todos los correos electrónicos, que ahora se acumulan tan alto que ni siquiera queremos tomar vacaciones. Los avances en la tecnología nos han permitido hacer tareas múltiples constantemente, asumir más y más para hacer, y estar hiperconectados. Sumemos a eso los medios de comunicación, que continuamente transmiten noticias que generan ondas de estrés a través del planeta, juntándose con los niveles de estrés personales.
En lugar de abordar el problema del estrés de hoy en día, la mayoría de las personas se centran en las dolencias y enfermedades crónicas a las que conduce el estrés persistente y en el costo. El Instituto Americano del Estrés reporta que el 70-90% de las visitas a médicos de atención primaria se deben a quejas relacionadas con el estrés. Si no se habla sobre la causa del estrés, muchas de esas quejas van a desbordar en enfermedades más serias, y es entonces cuando el médico nos remite a un especialista más costoso.
Pasamos por alto el estrés cuando pensamos que no hay mucho que podamos hacer al respecto. Con todo el debate sobre la reforma sanitaria, y ahora la Corte Suprema interviniendo en la ley de dicha reforma, muy poca atención se está poniendo a qué hacer con el estrés.
Las organizaciones y publicaciones de salud pública están haciendo sonar la alarma, pero pocos en el gobierno parecen estar escuchando. Norman Anderson, presidente de la Asociación Americana de Psicología (APA, por sus siglas en inglés) dice: “El estrés podría convertirse fácilmente en nuestra próxima crisis de salud pública”. Un estudio de la APA encontró que el 33% de los estadounidenses dijeron sufrir de estrés extremo y la mitad de ellos reportaron niveles altos de estrés al menos 15 días al mes. La Revista de la Asociación Médica Americana reportó que el estrés laboral es tan malo para el corazón como el tabaquismo y el colesterol alto. Asimismo, la Revista de Medicina Ambiental y Ocupacional reportó que los empleados con estrés alto tienen costos de salud 46% más altos.
Algunas razones y excusas
Si bien el estrés afecta la salud, las relaciones, la carrera y la calidad de vida, muchas personas no entienden el asunto. No son conscientes del impacto que el estrés tiene en ellos. Otros asocian el estrés y el cansancio con el trabajo duro, y están orgullosos de ello.
En el lugar de trabajo, una de las razones por la cual no se está hablando eficazmente del estrés es que muchos empresarios todavía creen que el estrés es esencial para el alto rendimiento y la productividad, a pesar de que estudio tras estudio han encontrado que los trabajadores sometidos a estrés emocional producen menos. Es bien sabido que el estrés interfiere con la memoria, concentración, juicio y toma de decisiones. Los Centros para el Control de Enfermedades fundamentan esto con datos que muestran que el estrés es la causa más elevada del absentismo laboral, el doble que todas las otras enfermedades y lesiones.
Otra razón es que muchos ejecutivos confunden el estrés con el desafío. Acercarse a una situación desafiante con una actitud positiva es saludable. Pero seamos realistas, cuando la mayoría de los empleados hablan sobre el estrés en los descansos cortos del trabajo, se están refiriendo a un sufrimiento continuo y a una sobrecarga que no es saludable ni productiva.
Quizás la mayor razón por la cual muchos ejecutivos pasan por alto el estrés es que no saben qué hacer al respecto. Ellos no pueden cambiar la economía y tienen presiones financieras. Así que ofrecen reuniones durante el almuerzo con un entrenador de manejo del estrés que le dice a las personas que tomen descansos, que equilibren el trabajo y la familia, que coman sano y que duerman más. Por supuesto, todos estos son importantes, pero muchos empleados sienten que son imposibles o difíciles de hacer con todo lo que tienen en sus agendas, por lo que se resignan a permanecer sobrecargados y estresados.
En los tiempos cambiantes de hoy, tenemos que asumir responsabilidad personal por nuestro estrés. Nadie lo va a hacer por nosotros. Hay muchas intervenciones útiles para el estrés, pero la mayoría sólo proporcionan un alivio temporal. Un masaje y la aromaterapia pueden sentirse de maravilla esta noche, pero mañana estarás de vuelta en el baño de estrés. El estrés de hoy es diferente y tenemos que aprender a manejarlo, desde adentro hacia fuera.
He aquí dos consejos de HeartMath que han funcionado para miles de personas:
Consejo 1 – Respiración centrada en el corazón TM – Reduce el estrés y la ansiedad
Un estudio de HeartMath ha demostrado que la respiración enfocada en el corazón puede ayudarte rápidamente a reducir el estrés. Es especialmente útil en momentos de crisis, o cada vez que experimentes ira, ansiedad o sobrecarga emocional. Los ejercicios de respiración centrados en el corazón te ayudan a cambiar las actitudes productoras de estrés y restablecer tu punto de estrés.
Es fácil de hacer y sólo toma unos minutos. Solamente imagínate tu respiración entrando y saliendo a través de tu área del corazón o el centro de tu pecho. Mírate tomar un tiempo para reabastecer tu sistema al respirar en una actitud de calma y equilibrio (como inhalando un tónico emocional para limar las asperezas). La clave para hacer este ejercicio eficaz es generar el verdadero sentimiento de calma y equilibrio a medida que inhalas y exhalas a través de tu área del corazón. A veces puedes sustituir la calma y el equilibrio con la respiración del sentimiento de aprecio o de compasión (o cualquier actitud tranquilizadora que elijas para respirar). Esto se puede hacer en un lugar tranquilo, o al caminar, correr, e incluso en una conversación, una vez que te familiarices con esto. Es muy útil para reducir la ansiedad, la ira y la depresión leve. Lee más acerca de Actitudes de Reemplazo.
Consejo 2 – Disminución del Drama
Otra manera efectiva de ayudar a detener el drenaje de energía del estrés y reducir la ansiedad, es la práctica de no alimentar el “drama” en tus pensamientos y conversaciones. Al hacer circular constantemente pensamientos de culpa, ira y proyecciones pesimistas sobre el futuro, se aumenta el drama, lo cual siempre hace las cosas peor. Agregar drama a una situación ciega nuestro discernimiento intuitivo, el cual necesitamos para encontrar las formas más eficaces de navegar a través de los retos. Comienza tratando de disminuir el drama al compartir con los demás. Cuando realmente compartimos los sentimientos del corazón con otros, esto reduce la tendencia a seguir amplificando y repitiendo el lado negativo de las situaciones, y aumenta la tendencia a fortalecer y fomentar el apoyo sobrio y las soluciones. Naturalmente, habrá un poco de drama al expresar nuestros sentimientos a los demás. Sin embargo, cuando el drama excesivo continúa, bloquea las soluciones porque drena la mente y las emociones, dejándonos con un sentimiento peor. Practica reducir el drama, pero trata de no juzgarte a ti mismo o a otros por crearlo. Todos están haciendo lo mejor que pueden, hasta que se vuelven más estables y seguros. Trata de proceder con compasión en todas tus interacciones.
Prueba estos consejos esta semana y haznos saber qué pasa. Te ofreceremos unos cuantos consejos más la próxima semana.
